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LECCIÓN DE VIDA N.6: Madurez e inteligencia emocional en una relación de pareja
Por: Ps.Sofia Rivaldo
Cuando iniciamos relaciones de pareja, debemos estar seguros del tipo de relación que tenemos con nosotros mismos, es fundamental saber con qué recursos contamos, qué herramientas emocionales y psicológicas tenemos a nuestra disposición para que, al momento de enfrentar dificultades durante la relación, sepamos utilizarlas de la mejor manera y la relación no se vea afectada.
Que duro es tener que perder a quien amas por no tener la madurez emocional suficiente, que duro es tener que renunciar a un capítulo de vida que pudo haber sido de los mejores. Sin embargo, parte de dicha madurez emocional es entender que las cosas suceden como tienen que ser y que recriminarnos por el resto de la vida por algo que sucedió y que no hay manera de modificar es únicamente anclarnos y quedarnos en un lugar donde no podemos controlar absolutamente nada.
Del pasado es importante aprender para hacerlo de una manera diferente en tiempo presente. Es clave que identifiquemos de cada una de nuestras versiones, que es lo que no volveríamos a hacer de la misma manera, siempre observando con amor cada acción o decisión que tomamos y transformándolo en un aprendizaje valioso para el siguiente tramo en el camino de la vida.
Cuando aún tenemos heridas emocionales sin sanar, lo que representa abundancia en nuestra vida se nos escurre como agua por las manos, pues para poder recibir también tenemos que prepararnos, de tal forma que si no estamos listos, todo lo que consideramos que merecemos se va a alejar de nosotros. Adicionalmente, el acto de recibir implica que debemos sentirnos merecedores y actuar en consecuencia con ese merecimiento, vemos personas inseguras, con baja autoestima y con un autoconcepto de carencia, van a tomar decisiones que estarán basadas en la necesidad y no en la mencionada abundancia.
Por lo tanto, sentirnos inseguros de nuestro físico, de nuestro valor, de nuestra suficiencia como personas, nos llevará a conectar con personas que nos recordarán esos vacíos que no hemos trabajado, pues “como es por dentro es por fuera”, “lo que atraes es un reflejo de ti mismo o de ti misma” y tu misión será gestionar la gran lección que tienes frente a ti para darle un giro a tu vida y tener conexiones genuinas desde tu mejor versión.
Se cree que en muchas ocasiones hay que perder para ganar y no podría estar más de acuerdo con esta creencia, pues cuando todo lo que deseamos se aleja de nosotros, nos quedamos únicamente con nosotros mismos y eso nos permite evidenciar que es lo que hemos dejado de lado en cuanto a nuestra evolución y fortalecimiento interior, darnos cuenta o ser conscientes es una ganancia de magnas proporciones. No hay nada más lamentable en la vida que ignorar que somos ignorantes frente a nosotros mismos.
Quedarnos con nuestra soledad nos permite hacer verdaderos procesos de introspección y revisar todo lo que debe empezar a transformarse en nosotros. Perder para ganar es necesario para nuestros procesos de sanación y evolución.